martes, 21 de enero de 2014

Un pequeño secreto

Esta es una historia dedicada especialmente a mi gran amiga y pequeña saltamontes xD Jackie (no se si se escriba asi xD) hoy es su cumpleaños y queria regalarle algo especial asi que... pequeña Moon :3 espero que te guste la historia n.n te la dedico, la escribi para ti con mucho cariño :D gracias por tu amistad y sobre todo gracias por darme el honor de considerarme tu maestra <3 p="" quiero="" te="">



Un pequeño secreto

Nunca nadie lo había escuchado tocar el piano. El no se lo había dicho a nadie, mucho menos se había ofrecido a tocarlo frente a un publico.
Era su pequeño secreto.

Dudaba mucho que la gente lo viera como un pianista, el no tenia esa pinta. No parecía un músico clásico, quizá de alguna banda de rock… su cabello largo casi siempre cubierto por un gorro, su ropa bastante normal, su sueter negro unas tallas mas grande. Tal vez tenia mas la pinta de ser un friki, leyendo sus comics entre clase y portando de vez en cuando una camiseta con el símbolo de uno de sus héroes preferidos.
Para nada un pianista.

Pero por sobre su facha y su forma de comportarse era un músico, un excelente músico. No recordaba ya como había adquirido su curiosidad por el piano, tenia pequeños fragmentos de imágenes en su cabeza; el en la secundaria sentándose fuera del salón de música mientras dentro alguien practicaba, el buscando en la computadora partituras y aprendiendo a leerlas por su cuenta, el de camino a la escuela con sus audífonos escuchando piezas de piano educando su oído. Ya no le eran necesarias las partituras, podía reproducir una pieza con solo escucharla un par de veces, incluso era capaz de hacer adaptaciones a piano de otras piezas musicales. Aquellas teclas frias, blancas y negras, ya eran una extensión de sus manos.

Siempre esperaba hasta después de clases, cuando ya casi todo el mundo se había ido, para colarse en el salón de música y practicar una o dos piezas en el piano. Primero un par de teclas al azar para escuchar el eco en aquel espacio, luego comenzaba a tocar. Cada semana practicaba una canción nueva, esta vez tenia en la cabeza una canción que recién había escuchado, Metamorphosis, dejo que sus manos se deslizaran por las teclas lentamente al principio, para asegurarse de que el tono era correcto, poco a poco comenzó a tomar velocidad. Cerro los ojos un momento, para apreciar la melodía que estaba creando; sonrio para si mismo.

¿alguna vez alguien se deleitaría con su música?

No sabia que alguien ya lo hacia.

Solo hasta que termino de ejecutar la pieza fue que escucho el solitario aplauso que provenia de la puerta. Levanto la vista, entre asustado y sorprendido; aquella chica de pie en el umbral aplaudia mientras una pequeña sonrisa se extendia por sus labios. Al darse cuenta de la expresión del muchacho dejo de hacer ambas cosas, una expresión de pena invadio su rostro, bajo la vista y escondio las manos tras de si.

-lo siento- se disculpo con voz suave antes de dar media vuelta, se detuvo un instante –es la mejor interpretación de metamorphosis que he escuchado-

Luego se marcho.

~*+*~

Nunca se le hubiera cruzado por la cabeza que aquel chico de cabello lindo supiera tocar el piano.

Ya había reparado en su presencia antes, principalmente por su cabello; era lacio, largo, entre negro y castaño, a ella le daban ganas de pasear sus dedos por aquella superficie, por simple capricho.
Ahora también quería acariciar sus dedos.

Solia mirarlo furtivamente entre clases, siempre parecía serio mientras leia comics, aquellos dibujos, trazos y colores que tanto llamaban su atención. Aunque nunca se atrevia a hablarle siempre quería acercarse mas, mirar mas de cerca, sentirlo mas cerca.

Ese era su deseo. Su pequeño secreto.

Al dia siguiente noto su presencia de inmediato, estaba sentado en el mismo sitio de siempre, con un comic en las manos, ella camino hasta su lugar y de inmediato lo observo. Fijo la vista en sus manos, sus dedos eran largos y delgado, finos y a su parecer frágiles, definitivamente eran dedos de pianista.

Levanto un poco la mirada para darse cuenta de que aquel chico la miraba, inmediatamente desvio la vista a otro lado, sintió como se sonrojaba y se maldijo internamente, siempre había sido cuidadosa y ahora la habían descubierto.

Unos segundos después regreso la vista, el miraba sus comics de nuevo, esta vez se concentro en su expresión, no estaba totalmente concentrado en los dibujos frente a el, ahora estaba conciente de que ella lo miraba.

-demonios- dijo al soltar un leve suspiro

Pero ahora mas que antes quería acercarse a el, hablarle, preguntarle como había aprendido a tocar el piano, cual era su pieza favorita, si podría enseñarle a ella a hacerlo. Levanto la vista en su dirección, ahora el la miraba, pero en cuanto sus miradas se cruzaron el tomo sus cosas y salio corriendo del salón, justo cuando el maestro entraba, el profesor no le presto atención pero ella se quedo mirando la puerta esperando a que el regresara.

~*+*~

No estaba seguro de por que había reaccionado de aquella forma. No tenia forma de explicarlo ¿acaso aquella chica lo estaba siguiendo? ¿vigilando? ¿eso siquiera tenia sentido?

Ya se había perdido todas las clases, no podía concentrarse en otra cosa, ni siquiera sabia por que aun seguía pensando en eso. No es como si aquella chica fuera a afectarlo de alguna forma, como si fuera a contarle a alguien o eso le arruinara la vida.

-¿Qué demonios estoy haciendo?-

Las clases ya habían terminado asi que encamino sus pasos hacia la sala de música, solo en auqel lugar podría dejar de pensar, tocar y tocar hasta que le dolieran las manos. Si, eso estaría bien.justo al llegar a la puerta, antes de entrar, se dio cuenta de que ya había alguien dentro.

Aquella chica.

Estaba sentada en el banquillo del piano, con una mano presionaba un par de teclas y creaba una dulce y simple melodía de pocas notas. Parecía nerviosa, no paraba de acomodarse el cabello ni secarse las manos en la ropa. Por un momento solo se quedo sentada frente al piano, el no pudo apartar la vista.

Por ese breve segundo parecio… irreal. Como si el piano fuera parte de ella, como si estuviera hecha para aquel instrumento, como si en cualquier momento ella comenzaría a tocar la melodía mas hermosa jamas creada. Aun cuando no movio un musculo parecía que un universo de posibilidades se extendia frente a ella.
¿Cómo no lo había notado antes?

Toco dos veces en la puerta antes de abrirla, una timida sonrisa se dibujo en sus labios al entrar y notar como el rostro de la chica se iluminaba con alegría y esperanza. Rápidamente se puso de pie y entonces ya solo el piano los separaba a ambos. Pasaron unos minutos asi, simplemente de pie, mirándose, sonriendo, el no quería que el momento acabara nunca.

-¿sabes tocar?- pregunto el con voz suave

Ella negó tímidamente. El camino hasta su lado, le hizo un gesto para que se sentara a su lado, ella lo hizo.
-no es tan difícil- la animo mientras comenzaba a tocar AhRi Rang

~*+*~

Las horas pasaron.

Los dos chicos tonteaban, se reain, sonreían. Ella ya había aprendido a tocar aquella canción, no era tan complicada como el se la había enseñado, aun cuando sus dedos eran algo torpes y se equivocaba en un par de notas el le sonreía y le mostraba las teclas correctas de nuevo. Ella no tenia como agradecérselo.

-¿aun tienes tiempo?- pregunto el con voz baja –quisiera mostrarte algo-

Ella sonrio, negó levemente con la cabeza y al ver la sonrisa en el rostro de el sintió como algo en su interior se iluminaba.

El dejo que sus dedos se deslizaran por las teclas, tan fluido que pareciera que toda su vida lo había hecho, tal vez asi era, una suave melodía inundo el lugar. Ella simplemente se quedo a su lado, escuchando, dejando que su mente volara con la canción.

No quería que ese momento terminara nunca.

El termino de tocar, levanto la vista para mirarla, había un brillo distinto en sus ojos, no podía decir bien que era, pero lo hacia lucir aun mas bello que antes. Dejo que una de sus manos se deslizara suavemente hasta el banquillo, en el pequeño espacio que los separaba. Ella también dejo que su mano recorriera unos pocos centímetros. Una barrera de aire entre sus dedos.

Ella lo miro a los ojos justo al tiempo que el lo hacia, una sonrisa se dibujo poco a poco.

Sus manos se entrelazaron.

Ahora ese era su pequeño secreto.

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