viernes, 29 de agosto de 2014

Huracan

Me extrañaron? Yo se que si xD o no pero me gusta creer lo primero jejeje lol en fin ¬u¬ quien quiere yaoi? Yo se que ustedes quieren :3

Esta es una pequeña historia que se me ocurrio estos dias de ocio y al principio pense en dejarla solo como un Oneshot pero ya que termine de escribirla se me ocurrieron un par de cosas que podrian dar lugar a una segunda parte... pero no se, asi que lo dejare en sus manos n.n quisieran una segunda parte? entonces diganme y cuando tenga tiempo libre la escribo y asi :3

Mientras tanto disfruten :D

Huracan

~~~~~Toby~~~~~

-Debo terminar mis deberes-

-Los terminaras después-

-Tengo mucha tarea-

-Puedes hacerla el fin de semana-

-Hay algo muy, muy importante que debo hacer-

-No tienes nada que hacer- mi madre me dedico una mirada de advertencia –deja de inventar excusas-

-Las primeras dos no son excusas- repeti en voz mas baja mientras subia al auto

Suspire pesadamente y me hundi lo mas que pude en el asiento, tal vez asi este me tragaría y no tendría que pasar por lo que estaba a punto de suceder.

A mi madre no parecio afectarle en lo mas minimo mi estado, ella seguía con una sonrisa radiante en el rostro, era como si se burlara de mi desgracia, como si disfrutara del castigo que estaba a punto de darme.

-Vamos Tob, deberías estar emocionado ¿no?-

-Claro, acaso no lo notas, no quepo de la emoción- respondi con el mayor sarcasmo que pude y me coloque los audífonos, note una mirada acusatoria pero mire por la ventana y fingi perderme en mi mundo

Pero por mas que lo intentaba no podía sacarme de la cabeza a Chris. No importaba en que pensara o cuanto lo evitara, al final todas esas imágenes me llevaban a su diabólico rostro. Toda la semana había sido lo mismo.

Mire de reojo a mi madre por un momento, aun no entendia por que insistia en arrastrarme a estas reuniones, aun no entendia como es que en su mente Chris y yo eramos amigos. Era cierto que habíamos ido a las mismas escuelas desde que tenia memoria, todo cortesía de nuestras madres, las mejores amigas desde siempre; pero en todos esos años de escuela rara vez le había dirigido la palabra, apenas y lo saludaba, casi siempre lo evitaba lo mas posible ¿Cómo podía considerar todo eso amistad?

Claro que mi madre no sabia todo aquello, para ella y la madre de Chris, el y yo eramos grandes amigos tal como ellas, nada mas alejado de la realidad.

Chris… aun su simple nombre hacia que me tensara, el era como un huracán, no había mejor forma de describirlo, algo asi como un chico malo, su cabello siempre estaba despeinado, su camisa desabotonada, parecía que se la pasaba peleando con todo el mundo, no había nadie mas ruidoso y fastidioso en toda la escuela, las chicas morían por su atención y los chicos se apartaban de su camino, incluido yo, lo que menos quería era que me notara, no quería ser su blanco de la semana.

Asi que la mayor parte del tiempo me mantenía lejos de su vista, tomaba pasillos diferentes, comia a horarios diferentes, agradecia estar en una clase diferente; pero claro a veces no podía evitar topármelo, asi que simplemente miraba a otro lado, ponía la música un poco mas alto o simulaba leer el libro que llevara en las manos, hasta ahora todo eso siempre me había funcionado. Pero no podía hacer uso de ninguna de esas cosas cuando mi madre me arrastraba directamente a la cueva del lobo.

Aun cuando llegamos fingi estar dormido y lo único que consegui fue un golpe bastante fuerte de mi madre, bajo mis audífonos y me miro expectante.

-Andando, no queremos hacerlos esperar-

Tuve que esforzarme para bajar del auto, mas aun para caminar hasta la puerta y sonreírle a la madre de Chris lo mejor que pude. Entre con paso lento a la casa, generalmente nuestras madres solian reunirse en algún café, cuando la cita era en casa de alguna no solia haber mucho problema, afortunadamente el chico huracán nunca había tocado mi casa y cuando la reunión era aquí Chris nunca estaba ¿Por qué hoy tuvo que quedarse en casa?

Solo me bastaron un par de pasos para notar su presencia, el me miraba fijamente desde arriba de las escaleras, sus jeans y camiseta estaban arrugados, su cabello aplastado de un lado y despeinado del otro, como si recién saliera de la cama, la expresión seria de su rostro solo me provocaba ganas de salir corriendo lo antes posible de aquel lugar.

Aparte la vista rápidamente, pero pronto pude escuchar como bajaba los escalones sin prisa.

-Buen dia señora Harrison- su estruendosa voz resonó por toda la estancia -¿Cómo ha estado?-

Mis pensamientos divagaron por un segundo, tal vez podía lanzarme por la ventana y huir, podría simular un paro cardiaco o un ataque de asma, aunque no sufriera asma, podría fingir una caída y con surte me fracturaría algo, cualquier cosa que me sacara lo antes posible de este lugar.

-Por que no llevas a Tobias a tu habitación-

La sola mención de esa frase hizo que mi corazón se detuviera por lo que me parecio una eternidad, aun albergaba una pequeña esperanza, tal vez el estuviera a punto de salir, tal vez simplemente diría que no me quería cerca, tal vez…

-claro, asi ustedes podrán hablar mas a gusto- note como sonreía de medio lado, parecía que todo mundo se burlaba de mi mala suerte.

~~~~~Chris~~~~~

-Hey tú, andando- esperaba no tener que bajar por el y llevarlo de la mano hasta mi habitación, el pequeño señor perfeccion levanto el rostro hacia su madre pero aquellas dos mujeres ya caminaban hacia la cocina chismoseando y riendo, parecio suspirar y comenzó a subir las escaleras

Di media vuelta y comencé el camino de vuelta, la idea de tenerlo en mi habitación no me había resultado agradable al principio aunque después de pensarmelo un momento la cosa parecio mejorar. Mire sobre mi hombro al pobre Toby, pareciera como si caminara hacia su tumba o a las puertas del infierno, mi sonrisa se amplio aun mas, hoy si que me iba a divertir.

-Pasa- abri la puerta y la sostuve para él, parecio dudar por un segundo pero dio un paso y ya no había vuelta atrás

Se quedo de pie en mitad del lugar, su mirada paseaba por todos los rincones de mi habitación, me pregunte si le molestaría sobremanera el desorden en el que solia dormir, ropa por todos lados, historietas y revistas, juguetes viejos y nuevos, todo sin un lugar especifico.

Me tome un momento para estudiarlo, claro que había notado su presencia antes, era imposible no verlo, no solo por que lo conocía desde que eramos niños si no por su impecable perfeccion, al igual que ahora, su camisa lisa y sin arrugas, sus pantalones bien puestos y con cinturón, seguramente sus zapatos podían reflejarme de lo limpios que estaban, su cabello un poco largo bien peinado, solo le faltaban unos lentes o algo asi para completar la imagen. Y sabia que todo aquello lo hacia para evitarme, intentaba pasar desapercibido, aunque no sabia por que lo hacia, nunca le pondría un dedo encima por respeto a la amistad de nuestras madres, aunque ganas no me habían faltado.

A excepción de hoy.

Hoy tenia planeado fastidiarlo hasta donde pudiera llegar, quería sacarlo de sus casillas, comprobar que no era algún tipo de robot o algo asi, hoy queria manchar esa perfeccion suya.

-Sientate- lo invite con voz un tanto animada mientras yo me lanzaba sobre el colchón, él miro en todas direcciones buscando algún sitio en donde sentarse, extendi las piernas para tirar un monton de ropa y remover la sabanas, Toby reprimio una mueca y fue a sentarse en la esquina, lo mas alejado posible de mi.

Todo el estaba tenso, como si realmente su vida estuviera en peligro ¿tanto miedo me tenia? Que había hecho yo para que actuara asi conmigo, no recordaba nada especialmente malvado contra el…

-¿Qué música escuchas?- la pregunta salio de mis labios al tiempo que me sentaba muy cerca de el y le quitaba los audífonos del cuello

Toby se quedo pasmado un momento, mirándome con los ojos bien abiertos, extendió un poco las manos, como si tuviera la intención de quitármelos pero pronto estas regresaron hasta su regazo y aparto la vista. Me puse los audífonos, la música seguía sonando, reconoci A Deep slow panic en cuanto me los puse, no pude evitar mirarlo asombrado, jamas hubiera pensado que el escuchaba a AFI, parecio notar mi mirada y se sonrojo, ese color carmesí en sus mejillas lo hacia parecer aun mas joven.

Intente ponerme de pie pero el cable de los audífonos no me lo permitio, tropeze cayendo sobre Toby, terminamos sobre el colchón, nuestros rostros a centímetros de distancia, sonreí al ver su rostro lleno de pánico y su cabello despeinado. Me apoye sobre una mano para alejarme mas de él y tener un mejor panorama de la escena, su camisa estaba arrugada, sorprendentemente me di cuenta que eso lo hacia lucir bastante atractivo. Me quite los audífonos y los deje sobre su pecho, casi no se movia, me pregunte si aun respiraba, pero en cuanto me quite de encima escuche como soltaba todo el aire en sus pulmones, sonreí mientras le daba la espalda y rebuscaba en mi escritorio, esto iba a ser aun mas interesante de lo que había pensado.

~~~~~Toby~~~~~

Mi corazón no paraba de latir acelerado, seguro en cualquier momento se saldría de mi pecho y correría fuera de esta casa, sentía como si me faltara el aire, tenia la funda del colchón tan apretada entre las manos que seguro otro poco y terminaría con agujeros. Tenia que calmarme, no podía dejar que en tan poco tiempo Chris me sacara de mi balance, un poco mas, solo un poco mas antes de inventarme algún dolor o enfermedad incurable… dudaba poder soportarlo.

Tome los audífonos para poder sentarme y ver que era lo que el demonio planeaba ahora, las manos me sudaban y estaba seguro de que temblaba demasiado, seguro el lo notaba, seguro todo era parte de un malévolo plan para matarme o torturarme o algo asi.

Observe como rebuscaba en su escritorio, me pregunte si podría encontrar algo en esta habitación suya, nunca había visto tanto desorden en mi vida, arrojo un monton de revistas del escritorio a un buro cercano y un gesto triunfal ocupo su rostro de inmediato. Y por un segundo, una luz inusual ocupo sus rasgos, por medio segundo dejo de parecer un diablillo y se convirtio en un angel, afortunadamente tan rápido como se formo esa imagen se fue.

-Eureka!- sonrio en mi dirección mientras me lanzaba algo

Lo tome en el aire, antes de que me golpeara el rostro, entre mis manos tenia el mas reciente disco de AFI, levante la vista hasta Chris, nunca se me hubiera ocurrido que tendría gustos musicales similares a los mios.

-Es de mis bandas favoritas- me quito la pequeña caja de entre las manos para sacar el disco, regreso al escritorio y lanzando un par de camisetas al suelo dejo al descubierto un pequeño equipo de sonido, pronto la habitación se lleno del dulce tono de las guitarras y voces de mi banda favorita. La música hacia este lugar bastante mas tolerable.

Senti su mirada sobre mi rostro asi que lo aparte de inmeadiato, tal vez pensara que con este pequeño truco bajaría la guardia pero no podría estar mas equivocado.

-¿Por qué sigues tan tenso?- su voz era un tono mas alto que la música, se planto frente a mi y me miro fijamente -¿acaso te hago sentir incomodo?- el tono de su voz, un tanto bajo y provocador, hizo que un espasmo me recorriera la espalda y que mi rostro se encendiera, tuve que sujetarme del borde de la cama y cerrar los ojos con fuerza ¿Qué tenia Chris que hacia que me sintiera tan vulnerable? –tranquilo, no voy a hacerte nada…- retrocedio un par de pasos -… aun-

Aquella palabra fue tan baja que bien pude haberla imaginado, pero mi cerebro se encontraba tan paranoico por la situación que lo único que quería hacer era brincar por la ventana y correr lejos. Abri los ojos nuevamente, el chico al otro lado de la habitación sonreía con suficiencia, como si se burlara, como si estuviera satisfecho, como si yo hiciera exactamente lo que el quiere.

-¡Eres un imbécil!- las palabras salieron de mis labios antes de que me diera cuenta, al igual que mis audifonos volaron directo a su rostro, aunque claro el muy maldito los esquivo sin ningún problema.

Y por un momento nada paso, Chris me miraba como si yo fuera alguien mas y yo, bueno, no sabia ni de donde había sacado el valor de gritarle y tirarle algo a la cara. El fue el primero en moverse, camino con paso decidido hacia mi, yo quise ponerme de pie pero el de inmediato me tiro sobre el colchón de nuevo, se sento sobre mi y sostuvo mis brazos a los lados antes de que pudiera intentar golpearlo o lanzarle algo mas.

Mi corazón comenzó a latir aceleradamente de nuevo, mi respiración se agitaba cada vez mas, pero esta vez no era por miedo, ahora era una rabia sin sentido la que me recorria las venas. Siempre había tenido miedo de Chris, siempre había tratado de evitarlo sin saber bien por que, y siempre lo había logrado, siempre desaparecia de su radar y evitaba tener problemas con el, pero ahora estaba furioso de estar a su merced, jugando su juego, de no haberme defendido antes.

-Repitelo- su voz sonaba cargada de tensión -¡Anda repítelo!-

-¡Imbecil!- respondi casi en un grito –Eso es lo que eres, un imbécil- hize un pequeño esfuerzo por liberarme pero claro, el era mas fuerte que yo –Y estoy molesto, estoy furioso-

-¿Y por que te enojas conmigo?- dijo haciendo mas presión en mis muñecas

-No es contigo idiota, es conmigo; por que nunca he tenido el valor de hacerte frente- eso parecio sorprenderlo pues la tensión en su rostro fue remplazada por la sorpresa y de nuevo, como hacia un rato, una luz distinta apareció en sus ojos, una luz que lo hacia ver mas angelical…

Mi puño salio disparado a su rostro en cuanto su agarre se aflojo un poco, sabia que no le había pegado con tanta fuerza a pesar de que mis nudillo me dolían pero eso y la sorpresa habían sido suficientes para lanzarlo al otro lado de la cama y quitármelo de encima. Me puse de pie tan rápido que termine resbalando con la ropa que había en el suelo, me levante de nuevo y corri hacia la puerta pero entonces algo me detuvo.

Gire la cabeza para ver a Chris, el estaba sobre la cama, riendo, retorciéndose de un lado a otro mientras se sujetaba el estomago. Me quede mirándolo atonito, tal vez si le había pegado mas fuerte de lo que pensaba.

~~~~~Chris~~~~~

Me costo mucho parar de reir, el estomago ya me dolia y unas cuantas lagrimas se me habían salido, me sente sobre la cama aun con una pequeña risilla en los labios, me frote el estomago un poco y luego mire a Toby, era evidente su sorpresa, como si pensara que estaba loco o algo asi, tal vez lo estaba.

Me puse de pie, aun con una enorme sonrisa en el rostro, me dolia un poco la comisura del labio, quien diría que el pequeño niño perfeccionista era tan fuerte, fui hasta el y me recargue en la puerta, asegurándome que no fuera a escapar de mi.

-¿y por que demonios tu tendrías que reunir valor para hacerme frente?- pregunte con total sinceridad soltando un pequeño suspiro –Yo nunca te pondría un dedo encima Toby, jamas- era cierto, nunca le haría daño, si tenia ganas de fastidiarlo de vez en cuando pero, en el fondo, sabia que había otra razón, solo quería acercarme a él

Su rostro paso de extremadamente palido al color de un jitomate, aparto la vista un segundo después y dio un par de pasos atrás, estaba casi seguro de que no esperaba esa respuesta de mi parte, yo tampoco esperaba confesarle esto a decir verdad.

-Pero… pero tu… es que tu siempre…- sonreí con ternura antes su reccion, parecía que el shock había sido tanto que el pobre no podía completar ni un sola frase

-Mira, el hecho de que me comporte como un chico malo no significa que realmente lo sea- me cruze de brazos tratando de buscar una manera de explicárselo mejor –es mas una pantalla, asi nadie se mete conmigo ni con las personas que me importan- me encogi de hombros –no es tan complicado entenderlo-

Toby retrocedio lentamente hasta dejarse caer nuevamente en la cama, no dijo nada, solo parecía que trataba de asimilar mis palabras y eso me dio tiempo suficiente para admirarlo. Su cabello estaba completamente despeinado, su camisa arrugada y desfajada, parecía que su cinturón se había aflojado un poco pues sus jeans estaban un poco mas abajo que antes, todo el lucia mas atractivo ahora, justo como esperaba en un principio.

-¿Crees que los demás no te notan? ¿Crees que siendo tan perfecto pasas desapercibido?- el ya había tenido su turno para descargar su furia contra mi, sentía que había llegado mi momento -¿crees que no te he notado antes? Sabes cuantas veces te he defendido a tus espaldas y tu ni siquiera te das cuenta- si, ahora estaba furioso, pues encima de que me evitaba e ignoraba no valoraba nada de lo que hacia por el.

Suspire, me removí el cabello con la mano y aparte la vista, pues la verdad era que no tenia mucho derecho de reclamarle nada, yo había sido el cobarde que no se había acercado a el al principio asi que no podía esperar que el notara cosas como esa, no podía esperar nada de su parte.

-Largate- dije abriendo la puerta mientras me mordia el labio –largate si eso es lo que quieres-

~~~~~Toby~~~~~

A mi mente llego aquella pelea de la semana pasada. Chris estaba golpeando a un chico mientras un grupo de estudiantes se apretujaban alrededor para tener la mejor vista, desde arriba de las escaleras pude ver perfectamente como Chris lanzaba un puñetazo tras otro “No vuelvas a hablar de él, ni siquiera pienses en acercártele” le había gritado mientras lo lanzaba al suelo y luego había alzado la vista, me miro por un par de segundos antes de patear al otro chico y luego yo sali corriendo escaleras arriba; en ese momento había pensado que su mirada sobre mi solo significaba que yo era el siguiente y por eso me había esfumado tan rápido como había podido, ahora todo tomaba otro sentido.

Levante la vista justo cuando el abrió la puerta, ahí estaba la libertad que tanto deseaba, mi ruta de escape de este pequeño infierno, pero ya no era un infierno, ahora que veía a Chris, con ese aire triste y un tanto desesperado volvia a ser el angel que había logrado vislumbrar antes, y supe que decía la verdad, el ser el chico malo solo era una pantalla suya, este era su verdadero yo.

-¿Qué estas esperando?- señalo la puerta con la cabeza -¿quieres que te acompañe?-

La verdad era que no quería irme, no ahora, no dejándolo asi y fingiendo que nada había pasado, eso lo lastimaría, estaba seguro, no podía dejar las cosas asi.

-Lo siento- dije de la forma mas sincera que pude –yo no… no era mi intención golpearte- hize un pequeña mueca –tampoco quise lastimarte, no me había dado cuenta…- y las palabras ya no salieron, sentí la boca seca y un nudo en la garganta, espere por lo que parecio una eternidad a que dijera algo, pero no lo hizo.

Me puse de pie lentamente y camine hacia la puerta, y justo cuando estaba por salir Chris cerro la puerta frente, me jalo hacia el y me acorralo entre la puerta y su cuerpo, Solo era un par de centímetros mas alto que yo, pero ahora, el como me miraba desde arriba me hacia sentir sumamente pequeño.

-Cambie de opinión- susurro antes de besarme

La presión de sus labios sobre los mios detuvo mi corazón, mi respiración y todos mis pensamientos, durante ese breve instante solo importaban su suaves y dulces labios sobre los mios. Medio segundo después la razón me golpeo con tanta fuerza que casi caigo al piso, tuve que sostenerme de Chris y al mismo tiempo trate de apartarlo, todo aquello era demasiado para mi. Pero él solo tomo mis manos y las sostuvo con fuerza sobre mi cabeza con una mano mientras que la otra bajo por mi brazo hasta mi pecho y luego a mi cintura.

Gemi y me retorcí, necesitaba aire con desesperación, pero él no parecía notarlo, sentía como si estuviera al borde de un abismo sin fin mientras el beso se prolongaba, mientras su mano apretaba mis muñecas, mientras sus dedos rozaban mi piel. A un paso del abismo.

Alguien llamo a la puerta.

Chris se separo de mi de inmediato, finalmente pude respirar, los pulmones me ardían y las piernas me temblaban, agache la cabeza y quise sentarme un momento pero Chris aun sostenia mis brazos.

Llamaron de nuevo a la puerta.

-¡Chris! La madre de Tobias y yo iremos por algo para cenar ¿Quieren algo?-

Apenas y podía respirar o mantenerme en pie y saber que la madre de Chris estaba al otro lado de la puerta me ponía los nervios de punta ¿y si nos encontraban como hacia un segundo?

-Comida china… para los dos- la voz de él sono calmada a pesar de que su respiración estaba igual de acelerada que la mia –Gracias mama-

Y lo siguiente que escuchamos fueron pasos alejándose por el pasillo, un par de risas y una puerta cerrándose, las madres se habían ido.

Mi corazón comenzó a latir aceleradamente de nuevo, las muñecas me dolían y no me atrevia a mirar a Chris a los ojos, puede que lo de chico malo fuera una pantalla pero dudaba que justo ahora fuera a comportarse educadamente.

-Mirame- susurro en mi oído, su calido aliento hizo que me recorriera un escalofrio

-Chris, deten…-

-Mirame- insistió en un tono aun mas bajo y cargado de deseo, de nuevo se formo un nudo en mi garganta

Lentamente levante el rostro y pronto me perdi en la profundidad de sus ojos.

~~~~~Chris~~~~~

No podía contenerme, finalmente todos mis sentimientos y deseos salían a la superficie, todo aquello que inconscientemente había mantenido oculto, todo lo que sentía por Toby ahora no podía ocultarlo mas, no quería ocultarlo mas.

Tome su rostro entre mis manos antes de besarlo de nuevo, antes de dar un par de paso atrás y que ambos terminaramos sobre el colchón, mis manos viajaron desde sus mejillas hasta su espalda, por sus costados y hasta sus caderas, levante un poco su camisa, necesitaba sentir el roce de su piel.

Senti una presión sobre mi pecho, las manos de Toby lo presionaban con fuerza, gire para quedar sobre él, colocando una rodilla entre sus piernas y levantando su camisa lentamente. La presión se transformo en golpes desesperados y, muy a mi pesar, me separe de sus labios.

El tosio un par de veces y respiro con dificultad, oculto su rostro entre sus manos y escuche un pequeño sollozo de sus labios. Y me di cuenta de lo que había hecho, me di cuenta de que había estado a punto de romperlo, Toby era demasiado frágil, como una figurilla de porcelana a la que había que tratar con cuidado y delicadeza, como un tesoro que tenia que seguir protegiendo a toda costa, y yo había estado a nada de quebrarlo en mil pedazos. Jamas me lo hubiera perdonado.

-Toby- dije con voz suave, aun lo deseaba, pero estaba dispuesto a esperar el tiempo necesario –Toby lo siento- con toda la delicadeza posible retire sus manos para dejar el descubierto el rostro lleno de miedo del chico al que tanto quería –perdoname, no volveré a hacerlo, lo juro-

Me sentía horrible, estaba a punto de quitarme de encima cuando el tomo mi camiseta y me jalo hacia el.

Entonces me beso.

Fue algo muy distinto a los anteriores, este fue tierno y delicado, suave e inexperto, la delicadeza y dulzura de los labios de Toby sobre los mios era algo sin comparación, aquel timido beso se prolongo por un buen rato y cuando finalmente nos separamos Toby me sonrio, una sonrisa tan perfecta que hizo que mi corazón se acelerara hasta casi salirse de mi pecho.

-Sera mejor que te arregles- dije sonriente –no queremos que nuestras madres piensen mal ¿verdad?-

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